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lunes, 27 de julio de 2020

CRISIS SANITARIA ESTRATEGIAS PSICOLÓGICAS PARA AFRONTARLA EN EL ENTORNO FAMILIAR


Coronavirus: "paren el mundo, me quiero bajar" : : El Litoral ...

Las preocupaciones sobre la crisis sanitaria actual puede estar teniendo un impacto negativo en la nuestra salud mental, influyendo además en un incremento de síntomas de depresión y ansiedad.

En relación a la infancia es importante tener en cuenta que los niños y niñas sienten las emociones tan intensamente como los adultos, por lo que es importante hablar con ellos de forma positiva sobre el tema.

Los sentimientos más comunes que pueden surgir son el miedo, la ira, la culpa, la vergüenza, el dolor, la pérdida o la impotencia, entre otros. Estos fuertes sentimientos pueden ser el resultado de temores directos  o de angustias indirectas, como las consecuencias a corto o largo plazo.

En respuesta a esta problemática los expertos han identificado una variedad de estrategias de afrontamiento, algunas de ellas adaptativas (útiles), como la resolución de problemas y el afrontamiento expresivo o búsqueda de apoyo y otras desadaptativas o (inútiles) como la evitación, la negación, el optimismo irreal y las ilusiones.

Por tanto las estrategias de conducta que podemos realizar para manejar estos sentimientos de angustia serían:
-Tomar medidas de protección, es una estrategia de afrontamiento que nos ayuda a manejar la angustia y sentir mayor control sobre la situación, esto debe hacerse sin dejar de realizar las rutinas anteriores y que nos ayudaban seguir con nuestra vida. Por eso es importante que por ejemplo los niños y niñas, sigan realizando sus actividades siempre que puedan ser, con control y protección adecuada, de otra forma podemos estar generando en ellos angustias y miedos innecesarios, esto es todavía más importante en aquellos niños o niñas que estaban recibiendo anterior a la crisis, tratamiento de intervención por alguna circunstancia, que en la situación actual puede verse agravado, por eso es necesario que continúen recibiéndolo sin retraso.

-Descansar del tema: mantenerse al día con un flujo constante de información, en realidad no resuelve el problema y es una gran carga psicológica exponerse constantemente a este estresante crónico, intangible y global.

-Realizar actividades divertidas con seguridad, que cultiven emociones positivas, principalmente al aire libre.

-Seguir manteniendo proyectos, adaptándose a las nuevas circunstancias nos ayudará a tener ilusión y continuar adelante.

-Mantener rutinas saludables: desarrollar hábitos alimenticios saludables, realizar ejercicio físico, higiene del sueño, salir y pasar tiempo en la naturaleza, ser espontáneos.

Estrategias relacionales:

Como seres sociales nuestras relaciones tienen un efecto poderoso y positivo, al ayudarnos a enfrentar situaciones en la vida. Hay evidencia de los beneficios del apoyo social para hacer frente al estrés y la angustia, entre ellos, la mejora del bienestar psicológico y reducción de la angustia psicológica, durante momentos estresantes. Por eso algunas estrategias serian:
-  Compartir inquietudes, pensamientos y sentimientos con amigos y personas de confianza.
-  Pasar tiempo con familia y amigos más allegados de forma segura y en entornos seguros.

Cuando estamos estresados, disminuye nuestra capacidad de pensar con flexibilidad. En estos momentos, confiamos más de lo habitual en los “atajos mentales” (heurísticos) y podemos caer en una serie de patrones de pensamientos inútiles. Un ejemplo común es pensar en términos del todo o nada, sobre un problema. El objetivo de las estrategias de afrontamiento cognitivo, es identificar y luego reemplazar patrones de pensamientos inútiles. Si bien, algunos pensamientos sobre la situación actual de la crisis sanitaria, puede ser racional y realista, es posible que no sean particularmente útiles, si generan sentimientos abrumadores de desesperación o enojo.

Con estas estrategias se pretende reemplazar patrones de pensamiento catastróficos o de desesperación por otros más realistas. Algunas estrategias cognitivas serían:
-  Evitar juicios críticos y suposiciones.
-  Equilibrar la acción y la reflexión, puede ayudarnos a seguir conectados con nuestros objetivos a corto y largo plazo, pasando a una visión incrementada del cambio, para no dejar de realizar las actividades que cada miembro de familia realizaba y pueda seguir desarrollando.
- Fomentar la esperanza: implica pasar de las preocupaciones o el temor sobre el destino, a un enfoque más positivo.
- Recuperarnos mentalmente: en situaciones inusuales somos capaces de mantener una gran concentración y esfuerzo. La capacidad de dirigir la atención, enfocar y bloquear las distracciones, nos permite tener más fuerza de voluntad y mayor autocontrol, pero para funcionar de manera eficaz necesitamos autorregularnos, por eso necesitamos formas de restaurarnos psicológicamente, para recuperar esos recursos cognitivos y la capacidad de respuesta, realizando actividades que familiarmente nos resulten placenteras y sean seguras.

La situación actual de crisis puede provocar muchas emociones dolorosas, tanto para nosotros mismos, como a la hora de empatizar con los demás. Esta disposición a imaginar y sentir el dolor que otros pueden estar experimentando, puede añadirse a nuestro propio sufrimiento. Algunas estrategias orientadas a regular las emociones para manejar los sentimientos son:

- Tomar conciencia de nuestro cuerpo y nuestros sentimientos y los de nuestros hijos, nos ayudara a reconocerlos y poderlos reenfocar.
- Reconocer los altibajos cíclicos de nuestras emociones y aceptarlos, sabiendo que pasarán, si esto no ocurriera es importante solicitar ayuda.
- Abordar las situaciones y las emociones dolorosas con amabilidad y compasión. Permitirse sentir el sufrimiento o el dolor que se experimenta. La compasión se caracteriza por la generación de calidez, amabilidad y cuidado hacia nosotros mismos y los demás.
- Admitir como nos sentimos etiquetando las emociones (siento vergüenza, culpa, ira, dolor, agobio, apatía…) Poner los sentimientos en palabras activará la parte del cerebro que permite la regulación.
-  Validar los sentimientos. Reconocer que tiene lógica sentir lo que estamos sintiendo.
- Reconocer que otras personas pueden sentirse así. Esto se llama humanidad compartida y es una forma de contrarrestar la sensación de aislamiento que puede venir con el sufrimiento.
- Reconocer en nuestros hijos las emociones que pueden estar sintiendo y hablar lo con ellos, para poder reconducirlas y buscar soluciones, en caso de que no se encuentre, se deberá consultar a un especialista.
- En el caso que se tengan antecedentes de trastorno emocional anterior, no se deberá dejar el tratamiento, ya que la situación actual puede agravarse y en caso de que no existiera tratamiento, con la situación actual puede ser necesario, por lo que es recomendable buscar apoyo e intervención en esos casos.

domingo, 12 de enero de 2020

TRASTORNOS Y PROBLEMAS GENERALES DE APRENDIZAJE

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Trastorno de aprendizaje es un desorden en uno o más de los procesos psicológicos básicos involucrados en la comprensión o uso del lenguaje hablado o escrito, que puede manifestarse en una habilidad imperfecta para escuchar, pensar, hablar, leer, escribir, deletrear o hacer cálculos matemáticos.

En la capacidad para lograr el aprendizaje hay dificultades que interfieren que pueden deberse a factores contextuales; familiares, escolares, afectivos o sociales, así como alteraciones en el desarrollo neurobiológico.

El termino trastornos de aprendizaje describe un trastorno neurobiológico por el que el cerebro funciona o se estructura de manera diferente, estas diferencias sino se intervienen interfieren en la capacidad de pensar o recordar. Los trastornos de aprendizaje pueden afectar a la habilidad para hablar, escuchar y comprender, leer, escribir, deletrear, razonar, recordar, organizar información, aprender matemáticas.

En los trastornos de aprendizaje predominan dificultades para:

-          La organización visoespacial.
-          Organización de secuencias temporales y seriación
-          Memoria.
-          Percepción y atención.
-          Razonamiento y comprensión
-          Relación, discriminación, inferencia o categorización
-          Motivación
Con frecuencia los trastornos de aprendizaje es difícil reconocerlos porque su gravedad y características varían en cada caso.

Algunas de sus características son:

-          Desarrollo del lenguaje hablado más lento.
-          Deficiencias para orientarse en el espacio.
-          Percepción del tiempo y espacio inadecuadas
-          Direccionalidad confusa entre derecha e izquierda.
-          Coordinación motora general deficiente
-          Dificultad para seguir instrucciones en una secuencia
-          Problemas para seguir ideas en el lenguaje
-          Percepción y memoria deficientes
-          Distracción y falta de atención

En general estas dificultades de aprendizaje se clasifican en:

-          Problemas generales para aprender
-          Trastornos específicos de aprendizaje TEA

Los problemas generales del aprendizaje se manifiestan de diversas maneras y afecta al rendimiento global del niño o niña, se manifiesta en lentitud y desinterés para el aprendizaje, pudiendo en ocasiones aparecer como un retardo mental leve, es todo el proceso de aprendizaje el que se ve afectado y no una materia específica.

Los trastornos específicos del aprendizaje TEA implican dificultades en seguir el ritmo escolar normal, en niñas o niños que no presentan retardo mental, ni dificultades sensoriales o motoras graves, ni han tenido una inadecuada intervención en el proceso educativo. Un niño/a con TEA aprende en cantidad inferior a la esperada para su edad mental y sus capacidades.

Los factores que pueden intervenir en el aprendizaje de un niño/a con TEA son:

-          Factores etiológicos, que alteran el funcionamiento del sistema nervioso central.
-      Factores genéticos, disfuncionales, anomalías en el hemisferio izquierdo, alteración en la configuración de las redes neuronales, que intervienen en las actividades perceptivas y cognitivas del lenguaje.
-          Factores psicológicos que alteran el proceso de aprendizaje
-       Maduracionales. Retardo en el desarrollo de las funciones básicas previas al aprendizaje.
-    Alteraciones en el proceso de la información en sus diversas etapas.

Se dan además dificultades en otros factores que acompañan frecuentemente a los TEA aunque no los originan:

-          Psicomotores.
-          Intelectuales (lentitud).
-          Emocionales y/o conductuales.

En general las dificultades de aprendizaje hay que tratarlas desde el momento en el cual empiezan a ser detectadas através de un tratamiento psicopedagógico y psicológico adecuado que aproveche la plasticidad del cerebro en edades tempranas, para que pueda desarrollarse y evolucionar de forma correcta, viéndose al mismo tiempo beneficiado el desarrollo educativo, familiar y social del niño o niña que lo padece.


sábado, 17 de agosto de 2019

LOS PROBLEMAS DE CONDUCTA EN LA INFANCIA


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Los trastornos por déficit de atención y comportamiento perturbador, pueden oscilar desde la conducta desorganizada y altamente inquieta, hasta la conducta que vulnera los derechos de otros niños y  no se ajusta a normas sociales, siendo fundamental una valoración e intervención precoz, para evitar una posible escala continua entre trastornos, al llegar a la adolescencia, consiguiendo así mejorar el desarrollo personal.

Los trastornos que se agrupan como déficit de atención y comportamiento pertubador son: El trastorno disocial, el trastorno negativista- desafiante, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad TDAH.

Los tres trastornos tienen en común, agrupar conductas que resultan molestas para el niño/a o adolescente y especialmente para su entorno, pero su gravedad varía en una escala ascendente, desde conductas de desobediencia y desafío del trastorno negativista desafiante, hasta aquellas más graves de robo o agresión, que se pueden dar en el trastorno disocial.

Algunos estudios hablan incluso de un continuo entre el TDAH en los niños/as, asociado a un trastorno negativista y el trastorno disocial en la adolescencia. La posibilidad de que se de esta escala entre trastornos, agudiza la importancia de una intervención temprana y eficaz.

Pero, ¿Cómo son y se identifican cada uno de estos trastornos?

El trastorno negativista desafiante, suele aparecer antes de los 8 años y nunca más tarde del inicio de la adolescencia, en el contexto familiar, aunque posteriormente se generaliza a otros contextos, los síntomas aparecen de forma gradual y se mantienen más de seis meses incluso años, el comportamiento es oposicionista, hostil y desafiante, molesta y es susceptible y fácilmente molestado, mostrando rencor y venganza. Los índices de prevalencia de este trastorno oscilan entre el 2 y el 16%.

El trastorno disocial, presenta un patrón repetitivo y persistente, en el que se violan los derechos básicos de otras personas o normas sociales, manifestándose durante un tiempo de más de 6 meses, en distintos contextos, los síntomas están relacionados con cuatro áreas conductuales: agresión a personas o animales, destrucción de la propiedad, fraudulencia o robo, violaciones graves de normas.

En su desarrollo el trastorno negativista desafiante, es un precursor habitual del trastorno disocial de inicio en la infancia, siendo este el de peor pronostico y suponiendo un mayor riesgo, para que las conductas antisociales, se mantengan en la edad adulta, hasta conformar un trastorno antisocial de la personalidad. Sus índices de prevalencia oscilan entre el 1 y el 10%.

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad TDAH, es una alteración en las siguientes áreas:
-     Desatención: muestran dificultad para mantener la atención incluso en actividades lúdicas, dificultad para seguir instrucciones sin que muestre comportamiento negativista, incapacidad para organizar tareas o actividades, dificultad sostener atención en el tiempo, se distrae con estímulos irrelevantes, descuidado/a actividades diarias.
-      Hiperactividad: se mueve en exceso, corre y salta en situaciones donde no es apropiado, no consigue estar sentado, habla en exceso, dificultad para dedicarse tranquilamente a actividades.
-     Impulsividad: dificultades para guardar turno, interrumpe o se inmiscuye en actividades de otros.
El trastorno de TDAH se diagnostica en los primeros años, sus índices de prevalencia son del entre 3- 10%.

El tratamiento del TDAH una vez diagnosticado, se centra en la intervención del déficit de atención focalizada y sostenida. Los datos recientes muestran la eficacia de intervenciones donde se combina la terapia visual, la activación cortical y el entrenamiento con actividades, que mejoran los resultados de atención sostenidad y focalizada. Para los síntomas de impulsividad e hiperactividad, la intervención se centra en la reducción de la activación, mediante programa de reducción de la ansiedad, control de los impulsos.

El tratamiento de los problemas conductuales es importante para el correcto desarrollo individual, una vez instaurado la intervención se centra en el desarrollo de habilidades de regulación conductual y emocional, mediante técnicas cognitivo-conductuales, a través del desarrollo de patrones de contingencia, que potencien las conductas adecuadas, con entrenamiento familiar para que se potencien también en ese entorno. Cuando el problema es atencional la intervención es más individualizada y focalizada en este área.

La valoración e intervención precoz en estos trastornos es fundamental, pues pueden aparecer uno tras otro en determinadas circunstancias o cumpliéndose determinados factores, sino son tratados a tiempo durante el desarrollo.

martes, 6 de agosto de 2019

INTERVENCIÓN PSICOPEDAGÓGICA EN TRASTORNOS GENERALIZADOS DEL DESARROLLO


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Los niños/as con autismo y otros trastornos generalizados del desarrollo presentan algunas dificultades de atención, generalización, comprensión, así como escasa tolerancia a la frustración, que genera en ellos una dificultad añadida para el aprendizaje.

En la mayoría de los países los programas de intervención básica para niños con trastornos generalizados son educativos, tanto en un aula normal, como aula o escuela especial o en un hospital, estos programas persiguen dos objetivos básicos: la mejora su conocimiento social y habilidades comunicativas, así como lograr una conducta autorreguladora del entorno.
Los problemas de generalización que presentan, hace que el aprendizaje se vea favorecido por contextos con un alto nivel de estructuración, mayor cuanto menor sea la edad o nivel del desarrollo del niño. Durante el proceso de intervención se va caminando hacia la desestructuración programada, flexibilizando el entorno, en un proceso planificado para evitar que el niño/a se desoriente, irle retirando los puntos de apoyo con los que contaba, de acuerdo siempre al nivel de desarrollo.
Dada la baja tolerancia a la frustración, es deseable un sistema de aprendizaje sin error, en el que con ayudas otorgadas el niño/a realice con éxito las tareas propuestas. Se van desvaneciendo poco a poco las ayudas prestadas, hasta conseguir los niveles de independencia mayores posibles, en función del nivel de desarrollo cognitivo del niño/a. Es necesario organizar la tarea, poniendo todo el énfasis en el éxito, partiendo de tareas que el niño sabe hacer y dividiéndolas en pequeños pasos.

Las estrategias generales de aprendizaje que suelen emplearse son:

-          El condicionamiento operante empleando refuerzos. Se pretende que con el tiempo, la ejecución de la propia tarea que se quiere enseñar, sea en sí misma reforzante, pero hasta entonces, sobre todo con funcionamientos intelectuales bajos, es necesario utilizar refuerzos primarios, unidos a un refuerzo social.
-          El refuerzo social, siempre ha de estar presente, en función de las competencias sociales del niño/a, llegando a ser el único refuerzo cuando existe una intersubjetividad adecuada.
-          Rutina, actividades de la misma forma y siempre dentro de un mismo marco. La agenda de trabajo y forma de utilizarla es también rutinaria. Una vez conocida se puede romper, para provocar en el niño/a un pequeño desconcierto o incertidumbre, que da paso a estrategias de comunicación para el aprendizaje y recuperarla.

Es importante realizar además una intervención en los problemas de comunicación; dado que las alteraciones del lenguaje, se centran en su componente pragmático de carácter declarativo y protodeclarativo, el tratamiento de la comunicación es una prioridad fundamental. Este no se enfoca tanto en el lenguaje oral aunque en casos es también necesario, sino en los procesos comunicativos, que son procesos básicamente de interacción social, dirigiendo los esfuerzos a la creación de conductas comunicativas, expresivas espontaneas. Lo importante no es tanto la enseñanza de signo aunque también se realice, sino la enseñanza de esquemas de percepción de causalidad física y social, estrategias de anticipación y estrategias instrumentales. Para el trabajo sobre la comunicación, son útiles los programas que estimulan el desarrollo de habilidades básicas de relación intencionada y atención conjunta, se trata de ir consiguiendo que obtenga sus metas por sí mismo poco a poco, sin necesidad de recurrir al adulto.
Promover la comunicación protodeclarativa o declarativa es uno de los desafios  en el tratamiento, principalmente con niños/as autistas, es necesario realizar un trabajo de signos con referentes, procedimientos que estimulen la acción conjunta sobre objetos y la atención conjunta a situaciones, acciones o cosas, en situaciones lúdicas y cargadas de afectividad, como describir acontecimientos, láminas, situaciones, narrar, preguntar obtener información, funciones todas ellas comunicativas, que el niño/a normal aprende espontáneamente y que en estos trastornos deben ser enseñadas específicamente y de forma explicita.
Las intervenciones debe ir dirigidas a mejorar los problemas de lenguaje expresivo; los niños/as o niñas que son capaces de crear formalmente oraciones espontáneas, pero no de conversar, deben aprender mediante ejercicios explícitos y muy ayudados, por medios gráficos y apoyos lingüísticos a describir, narrar o mantener interacciones lingüísticas, cada vez más largas y complejas, más semejantes a conversaciones. Las intervenciones van pasando de ser muy imitativas y directivas, a ser mucho más interactivas, fluidas y naturalistas. En los niños/as con niveles más altos en sus capacidades lingüísticas, el objetivo es mejorar sus habilidades pragmáticas, ayudar a interpretar los significados no literales del lenguaje, limitar las anomalías prosódicas y disminuir la ansiedad, ante la actividad lingüística. Se les enseña a iniciar conversaciones, pedir aclaraciones, hacer comentarios que implican empatía, realizar conversaciones en situaciones simuladas, explicar metáforas o ironías, emplear tonos para transmitir estados de animo, interpretar intenciones en situaciones reales o representadas de conversación.
La intervención en los problemas de lenguaje receptivo; el objetivo esencial es motivar primero la actuación lingüística del niño/a y dejar las tareas de discriminación receptiva que pueden resultar más tediosas, para más adelante del tratamiento.
En el caso de los niño/as con más dificultades en comprensión, es útil en los inicios no abusar del lenguaje, intentando suscitar, por parte del niño/a sus intenciones, ofertas de relación o actividades, mediante el empleo de gestos, signos, representaciones analógicas, en los casos más severos ayudas físicas. Posteriormente se pasa a programas, que susciten la comprensión de ordenes lingüísticas sencillas con código lingüístico o mixto, para facilitarle el acceso a un nivel sintagmático y oracional, es útil el empleo de estrategias de discriminación receptiva, oraciones con variaciones estructurales, selección de oraciones sinónimas, terminación de oraciones, detección de papeles temáticos, definición explicita de la intención con que se dicen las oraciones, definición funcional de palabras y conceptos..
Los tratamientos se encaminan a estimular y reforzar la atención, a conversaciones que no les están dirigidas específicamente, que permitan comprender cursos de intenciones e interacciones de relaciones, deseos, estados mentales de personas.
Los niños/as con espectro autista o trastornos generales del desarrollo  más capaces, tienen que aprender explícitamente, a calcular como pueden ser interpretadas sus palabras, discriminar entre significado literal e intencional, metáforas, actos del habla indirectos, definir intenciones últimas de enunciados y conversaciones, comprender sutilezas, separar significado del referente. Por lo que estos programas son fundamentales e importantes para su correcto desarrollo personal, familiar, educativo y social, durante gran parte de su desarrollo

sábado, 27 de julio de 2019

DISCAPACIDAD INTELECTUAL COMO AFECTA AL DESARROLLO

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La discapacidad intelectual tiene su origen antes de los 18 años y se caracteriza por limitaciones en el funcionamiento intelectual durante el desarrollo y en el funcionamiento de la conducta adaptativa.



Actualmente la discapacidad intelectual se contempla no como un rasgo absoluto, sino como una expresión de la interacción entre capacidades intelectuales, habilidades adaptativas  y el entorno.
El funcionamiento individual del niño/a con estas características en su desarrollo, va ha estar marcado por cinco dimensiones: sus capacidades intelectuales, la conducta adaptativa que manifieste, la participación e interacción y roles sociales, la salud mental y física  y el contexto ambiental -cultural, mediado por los tipos de apoyo y estimulación que reciba en cada uno de ellos,  favorecerá su correcta interacción en cada uno de estos factores en mayor o menor medida y un satisfactorio desarrollo en cada una de las áreas. Por lo que si se ofrecen los apoyos personalizados apropiados durante un período de tiempo prolongado, el funcionamiento vital de la persona con discapacidad generalmente mejorará, en cualquiera de los niveles de discapacidad.

Los niveles de la discapacidad pueden variar según el CIE-10 y el DSM desde una discapacidad leve con CI entre 50-70, moderada con niveles de 35-50, grave con niveles de 20-34 o profunda niveles de 20 o menos. Sin embargo de cara a la clasificación de discapacidad intelectual llevarla a cabo teniendo en cuenta unicamente el nivel del CI es una simplificación de una realidad mucho más compleja y fomenta además el punto de vista  de que se trata de algo estático, limitando las posibilidades de mejorar, considerando por tanto únicamente un solo factor. Por ello desde la asociación AAMR se sugiere una clasificación en función de apoyos como: apoyo intermitente, apoyo limitado, apoyo extenso, apoyo generalizado, pudiendo variar este a lo largo del desarrollo.

Los niños/as con discapacidad intelectual presenta una serie de problemas en el desarrollo que se caracterizan por:

  • Desarrollo cognitivo: caracterizado por deficiencias en la metacognición, conocimiento acerca del propio conocimiento, su memoria de trabajo tiene una capacidad de almacenamiento inferior al estándar. Deficiencias en los procesos de control ejecutivo; no tienen automatizados ni utilizan de forma flexible y efectiva los correspondientes procesos, estrategias y planes de control. Limitaciones en los procesos de generalización de unas situaciones a otras. Limitaciones en los procesos de aprendizaje, no utilizan estrategias para optimizar las experiencias de aprendizaje, por lo que necesitan una mayor cantidad de experiencias de aprendizaje.
  • Desarrollo comunicativo- lingüistico: el lenguaje en la discapacidad intelectual está globalmente afectado, alcanzando mayores cotas en el desarrollo pragmático que en el semántico o sintáctico, además las dificultades para adquirir vocabulario y construir expresiones están directamente relacionadas con el nivel de discapacidad. Según Gonzalez- Perez (2003) entre el 60% y el 80% de los niños con discapacidad intelectual presenta algún tipo de problema relacionado con el lenguaje siendo los más frecuentes; la aparición del lenguaje es más tardía, el lenguaje es más concreto, más problemas en el lenguaje expresivo que en el receptivo, organización sintáctica pobre con escaso número de elementos, la dificultad más común que presentan es la de establecer la relación entre los distintos elementos de la oración, con dificultad para asimilar las reglas gramaticales complicadas, los problemas motores glosofaríngeos y la descoordinación muscular bucal acaban generando una expresión verbal poco fluida, suelen aparecer mayores problemas de articulación del lenguaje,expresión y comprensión.
  • Desarrollo personal y social; hace referencia a conceptos como la autoestima, autoconcepto, control interno, procesos cognitivos como las atribuciones, expectativas de logro, juicio moral, adquisición de valores, empatía, habilidades sociales como manifestar quejas, tomar decisiones o resolver conflictos, procesos en los que presentan rasgos diferenciales con el resto. Ya en las primeras interacciones pueden ser bebés más tranquilos por la hipotonía, muestran patrones distintos de contacto ocular, requiriendo más autocontrol paternal, en edades más avanzadas se encuentran rasgos comunes como; expectativas de fracaso en casí todo lo que emprenden, les lleva a sentimiento de desamparo. Baja percepción de control sobre su pasado y su futuro, locus de control externo con atribuciones de éxito o fracaso debido a factores externos y no al propio esfuerzo o control, presenta además pobre autoconcepto y baja autoestima, rigidez comportamental, labilidad emocional, bajo autocontrol y reducida capacidad de aplazamiento del refuerzo, dependencia afectiva y comportamental respecto a otras personas, que les lleva a adoptar comportamientos llamativos, reducida capacidad para anticipar las consecuencias de sus acciones, presentan trastornos psicopatológicos asociados clínicos y de personalidad con mayor frecuencia que la población normal.
  • Desarrollo psicomotor y perceptivo: en general pueden presentar problemas en la organización del esquema corporal, en la coordinación motriz dinámica general y manual, visomanual y equilibrio y conductas perceptivo-motrices, en actividades relacionadas con la orientación espacio-temporal.

Cuando aparecen síntomas es necesario poner en marcha un proceso de evaluación psicopedagógica en el que se incluirán aspectos de su historia y desarrollo, curriculares y de sus capacidades fundamentalmente inteligencia y conducta adaptativa, así como aspectos de su entorno, de su contexto escolar familiar y social, con el fín de realizar una intervención psicopedagógica adecuado en cada uno de las áreas, con los apoyos necesarios para su correcto desarrollo educativo, personal y social, tenidendo en cuenta que cuanto antes se comiencen a realizar más positivamente influirá en su posterior y correcto desarrollo.